Necesitas empleados ambiciosos, pero mímales

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Necesitas empleados ambiciosos, pero mímales

Esta entrada de hoy podríamos decir que es una continuación a la entrada de hace dos días Cuando ser ambicioso es un problema para algunas empresas  Precisamente para demostrar las ventajas de apostar por trabajadores motivados y ambiciosos.

Un empleado ambicioso es un empleado comprometido, es decir, está motivado, es decir, va a producir más, es decir, te va a hacer ganar más dinero. Cuando tienes la suerte de trabajar en lo que te gusta todo es genial pero si además es en un sector que siempre has querido entonces  ya vas a trabajar montado en una nube. Pero ahora depende de la empresa que el trabajador siga yendo así, sobre una nube, cada día a trabajar. Con esas ganas e ilusión que tenía el primer día. No nos podemos permitir el lujo de que un trabajador motivado y con ganas de comerse el mundo se quiera ir de nuestra empresa, o aún peor, irse a la competencia.

Personalización: a todos nos gusta que nos llamen por nuestro nombre, recuerden detalles absurdos que en algún momento dijimos si importancia, que nuestros jefes, o al menos los más directos, sepan nuestros nombres y exactamente a qué nos dedicamos cada día es algo realmente satisfactorio. Te hace sentir que tu trabajo sirve para algo. A mí me ocurrió en una ocasión que tras un cambio de jefe después de seis meses decidió reunirse conmigo para que le contara qué hacía. 6 meses. Repito 6 meses. Mi jefe directo se quedó asombrado y no se lo podía creer cuando se lo conté. Me dieron ganas de responder: “¿Has estado pagando durante los últimos 6 meses a una persona que no sabes lo que hace?”.

Buenos días, hasta mañana, por favor y gracias: igual que antes hemos hablado de la personalización dentro de una empresa también es básico un buen “buenos días” con una sincera sonrisa y la cabeza alta. Ya que vamos a tener que pasar tantas horas juntos, trabajando en muchas ocasiones bajo altos niveles de estrés y seguramente lleguemos a hablar más con ellos que con muchos de nuestros familiares qué menos que mantener una educada cercanía. Nadie se muere por dar los buenos días y decir “gracias” cuando han contestado al teléfono por nosotros mientras nosotros corríamos hacia él sabiendo que no íbamos a llegar a tiempo.

 El boca a boca: Da igual que gastemos miles y miles de euros en campañas publicitarias, promocionemos nuestra marca en todas partes, contratemos a los mejores profesionales expertos en comunicación tanto offline como online si a la hora de la verdad tratamos a nuestros empleados como ganado, si llegan a casa echando pestes, si quedan con sus amigos y no dicen nada bueno de la empresa. Además, Sun Tzu ya dijo que la mejor manera de ganar una batalla era conseguir que los soldados del ejército contrario decidieran unirse al nuestro y ponerse de nuestro lado. Si no tratas a tu plantilla como se merece no sólo conseguirás que buenos profesionales no quieran formar parte de tu empresa sino que además los tuyos propios se irán, y seguramente a la competencia en donde serán recibidos con los brazos abiertos.

Si tú ganas tus empleados también deben ganar: Por muy motivada y apasionada que sea una persona en su vida profesional, no lo va a dar todo a cambio sólo de un sueldo. Necesita sentir que tiene un premio extra a su esfuerzo extra. Él lo da todo por nuestra empresa y ésta debe recompensarle a él. Comisiones, plus de productividad, entradas vip a eventos, herramientas de trabajo (coche, ipad, un buen smartphone…), plaza de parking, vales de comida (por favor vales de comida dignos, no de 5.90€) etc.

Ahora tú decides qué tipo de empleados quieres tener, conformistas o ambiciosos. Espero que te decantes  por los segundos y no olvides que si tú ganas ellos también deben ganar.

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